La minería metálica contra el desarrollo humano sostenible

Juan Jované

En los recientes debates sobre el futuro de la economía panameña se ha venido proponiendo que la minería metálica representa un sector estratégico para el desarrollo nacional. Se trata de una posición que no solo se encuentra en los trabajos de los economistas vinculados a los sectores económicamente dominantes, sino también en algunos autores que se autodenominan como progresistas. Estos últimos afirman que los minerales metálicos son un recurso estratégico para el país.

Estamos frente a una visión errónea, la que, para empezar, se centra en el concepto de los recursos naturales. Es un enfoque estrecho, dado que desde el punto de vista de la teoría económica estos se refieren exclusivamente a los elementos de la naturaleza que entran en los procesos productivos de los humanos. Quedan por fuera aquellos servicios del ecosistema que, siendo fundamentales para el sostenimiento y goce de la vida, no hacen parte de los procesos productivos. Ejemplos de estos son la provisión de agua y aire puro.

La importancia de lo anterior está en que se trata de una perspectiva poco útil cuando se analizan sectores como la minería metálica, los cuales si bien generan bienes y servicios también afectan importantes servicios del ecosistema. Entre dichas afectaciones se pueden señalar las siguientes: contaminación de las aguas superficiales y de los acuíferos subterráneos; pérdida de biodiversidad; deterioro de los suelos; contaminación del aíre con partículas finas tóxicas; elevada utilización de energía que genera emisión de gases invernaderos; destrucción de la riqueza escénica.

Teniendo en cuenta lo anterior se puede afirmar que la mejor opción sigue siendo un Panamá libre de minería metálica.

Seguramente quienes intentan defender la minería metálica como sector clave de la economía argumentarían frente a esto que es posible demostrar que el valor monetario de los beneficios de la actividad puede superar a sus costos sociales. Nuevamente se trata de una falacia.

En primer lugar, porque es una actividad que puede comprometer la vida y la salud de las personas, siendo cierto que no existe una forma efectiva de medir el valor de una vida humana, no es posible, además, que el impacto humano que genera una enfermedad se pueda medir por el costo de su tratamiento. Como ha señalado Martinez – Alier ¿quién le ha dado el poder a los economistas sobre asuntos de vida o muerte con criterios puramente económicos”.

En segundo lugar, no es correcto estar de acuerdo con lo que plantea el Profesor M. F. Zárate P. en el sentido de que “la valoración monetaria de las consecuencias de cada impacto, procede mediante metodologías bastantes conocidas en la literatura económica”, de manera que no hace falta desplegarse en la materia. Por el contrario, es posible destacar que estos métodos, en los que se trata de simular mercados inexistentes, presentan graves dificultades.

En efecto, los métodos convencionales de valuación ambiental, al sostenerse, siguiendo la visión neoclásica de la Economía, en valoraciones subjetivas, dan lugar a decisiones que permiten una escala de actividad productiva sobre el ecosistema que supera su capacidad de carga. Además, es conocido que la utilización de una tasa de descuento para realizar el análisis costo beneficio minimiza los impactos ambientales de largo plazo, los cuales son típicos en la minería metálica.

Por otra parte, como lo han señalado autores como Burkett y Martinez – Alier, la valoración económica no es la única que existe. Existen otras que surgen, por ejemplo, de las culturas y saberes de los pueblos originarios. Entonces, hace falta un diálogo entre los diversos saberes. Así mismo, es necesario entender cómo se distribuyen los beneficios y costos entre diversos sectores, lo que permite tomar una posición realmente popular frente a los conflictos ecológicos.

Teniendo en cuenta lo anterior se puede afirmar que la mejor opción sigue siendo un Panamá libre de minería metálica.

Hace mucho que en Panamá amplios sectores de la población rechazamos la industria más sucia: LA MINERÍA METÁLICA A CIELO ABIERTO

Reproducimos el texto completo de un escrito publicado el 30 de abril de 2010 sobre la promoción de minas y represas en Panamá. Han pasado mas de 11 años y los poderes económicos siguen impulsando políticas económicas que destruyen el medio ambiente y comunidades.

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PALABRA ANDANTE / 30 de abril de 2010

“MINERÍA = MUERTE; PANAMA SIN MINAS ¡YA!”

Participantes en la XVII reunión de ministros de Ambiente de América Latina y el Caribe que se realizó en Panamá el pasado 29 y 30 de abril de 2010 escucharon el clamor del ambiente en las voces de activistas defensores de los ecosistemas y comunidades del país.

El desastre ambiental que recorre todo el planeta también está presente en Panamá. La promoción de la minería a cielo abierto y de construcción de represas para hidroeléctricas, son políticas que han sido impulsadas por distintos gobiernos. De manera inmediata y directa, los más afectados -contaminados, perseguidos, amenazados, desalojados y encarcelados- han sido miembros de las comunidades indígenas y campesinas.

Los ecosistemas han sufrido deterioro y gran destrucción. Las acciones realizadas ya han destruido valiosos ecosistemas. La tala de bosques, la eliminación de suelos y la contaminación de las aguas son lugar común en la minería metálica y en la construcción de represas. La promesa de “desarrollo y progreso” que hacen gobiernos y empresarios solo alcanzan y se cumplen en las cuentas bancarias de los funcionarios corruptos, de empresarios mineros y represeros. Las mínimas y ridículas “ventajas y ganancias” anunciadas por las autoridades no se comparan con el enorme e irreversible deterioro, contaminación y destrucción ambiental que causa la minería y las represas en el país.

La realidad nos dice que estos ministros de ambiente de América Latina y el Caribe y estos encuentros regionales están para “dorar la píldora” de las políticas de destrucción ambiental que avanzan en toda la región. Ahora Panamá, cuyo gobierno del “cambio” está dando pruebas fehacientes de su capacidad y vocación destructiva del medio ambiente, es el anfitrión de un encuentro de funcionarios que sólo firman informes “técnicos” superficiales, sin señalar, ni tocar de raíz los males que aquejan al planeta y a las comunidades.        

Bien por los panameños ambientalistas que se hicieron presente en la reunión de ministros para decir la verdad que estos señores conocen, pero niegan. La pancarta desplegada con seis palabras “MINERÍA = MUERTE  /  PANAMA SIN MINAS ¡YA!” Tiene más valor y contiene más verdad que todos los informes y todas las reuniones realizadas por estos falsos ministros del ambiente. El comunicado distribuido por la “Plataforma Panamá Vale Más Sin Minería”, de hecho, constituye el documento más valioso visto y oído en el XVII Foro de Ministros de Ambiente de América Latina y el Caribe.   

Héctor Endara Hill

#PanamáValeMásSinMINERÍA

Una cumbre alimentaria para los patrones

Panamá, Comarca Ngäbe Buglé, septiembre de 1982.

Juan Jované

El actual sistema alimentario global tiene que calificarse como un gran fracaso para la población. De acuerdo con Hilal Elver en su artículo titulado The Global Food System Ins´t Working, 700 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria y 265 millones están al borde de la inanición. A esto se debe agregar que cerca de 2,000 millones de habitantes del planeta padecen de alguna forma de desnutrición y 3,000 millones no tienen la capacidad económica de asegurarse una dieta saludable.

Desde el punto de vista de la sostenibilidad ambiental, el modelo agroalimentario dominado por las transnacionales, que se caracteriza por el oligopolio en toda la cadena productiva, los monocultivos y técnicas que afectan el normal metabolismo de la naturaleza, está creando graves problemas para la sostenibilidad ambiental. Es conocido el hecho de que actualmente una cuarta parte de las emisiones de gases invernadero son generados por las modificaciones en el uso de los suelos y la actividad agrícola.

A esto se debe agregar el impacto sobre la desforestación, la contaminación de los suelos y las aguas junto la sistemática pérdida de biodiversidad. No menos importante son los acaparamientos de tierra, el desplazamiento forzado de población del campo, así como la creciente marginación de las mujeres campesinas y los pueblos originarios.

Que el sistema alimentario mundial precisa de una transformación profunda es un hecho indudable. Sin embargo, lastimosamente, no se trata del tipo de cambio predominante en la Conferencia de Sistemas Alimentarios de Naciones Unidas (CSA) llevada a cabo el 23 de septiembre del presente año.

En lo esencial se trata de una Cumbre en la cual existe un predominio de las grandes transnacionales. Esto empieza a quedar claro si se tiene en cuenta la forma de su convocatoria, la que se dio como una iniciativa en que la ONU resulta asociada con el Foro Económico Mundial, organismo que responde a los grandes intereses del capital globalizado. Esto en contraste con las anteriores cumbres en que la FAO fue el organismo a cargo por mandato de los Estados.

Esto tiene graves consecuencias las que, para comenzar, se pueden evidenciar si se tiene en cuenta que quien actúa como Enviada Especial de la CSA es la presidenta de la organización AGRA. Esta es una agencia para África financiada por Gates/Rockefeller, que, de acuerdo a la Vía Campesina, “ejerce presión a favor de la agricultura de uso intensivo de insumos y semillas genéticamente modificadas”.

De acuerdo a esta última fuente pese a que AGRA ha recibido financiamiento por miles de millones de dólares no ha sido capaz de entregar documentación que verifique el cumplimiento de sus supuestos objetivos, entre los que están incrementar la productividad de 30 millones de hogares de pequeños productores en África.

La tendencia que marca la CSA de la ONU, aún cuando se disfrace con un lenguaje progresista, es hacia la conformación de una arquitectura de gobernanza global de los alimentos hecha a la medida de los intereses de los grandes agronegocios. Se trata de una tendencia peligrosa que apunta hacia la captura regulatoria por parte de las trasnacionales.

El peligro está en que el creciente peso de las transnacionales de los agronegocios en el manejo del sistema alimentario y las políticas públicas internacionales, aleja la posibilidad de una solución centrada en el reconocimiento pleno del derecho humano a la alimentación y al ambiente sano. Por el contrario, gana espacio la visión según la cual los alimentos son simples mercancías, de manera que su producción y acceso está determinado por las condiciones de mercado, es decir de los beneficios del gran capital.

Consecuentemente la CSA, por su naturaleza, debe ser denunciada como totalmente ilegítima, carente de cualquier autoridad y mandato.

José Stoute: “Este sistema ha entrado en una crisis irreversible”

Reproducimos de manera integra la entrevista que realizó la periodista Marlene Testa a José Stoute publicada en la Estrella de Panamá el jueves 23 de septiembre de 2021 por considerarla clave para comprender la situación por la que está atravesando la nación panameña. PP

El experto en análisis político conversa con ‘La Estrella de Panamá’ de la crisis del régimen, una radiografía del desgastado y obsoleto sistema panameño que conduce a la corrupción

PorMarlene Testamtesta@laestrella.com.pa
Actualizado 23/09/2021 00:00

En su momento miembro de la Coordinadora de la Asamblea de Acción Ciudadana.


El sistema político panameño ha entrado en una crisis irreversible y ha perdido el apoyo de la ciudadanía. “Su incontrolable corrupción obliga a restringir cada vez más los derechos de la maltrecha democracia que tenemos”, opina José Eugenio Stoute, politólogo con estudios de derecho en la Universidad de Barcelona, España.

Stoute, quien ha sido miembro de importantes movimientos ciudadanos, editorialista y articulista de revistas y medios extranjeros, conversó con La Estrella de Panamá de lo que ha llamado “la crisis del régimen”, una radiografía del desgastado sistema político panameño que es sostenido por el poder presidencialista, el legislativo y el judicial.

Y aunque faltan 36 meses para las elecciones generales y pareciera prematuro conversar de política y de aspirantes a la Presidencia, lo cierto es que existen piezas en el rompecabezas político que están tomando forma. Stoute dibujó un todavía impredecible escenario político para 2024.

Para él, no existen dudas de que José Isabel Blandón será el abanderado del Partido Panameñista. Por el gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), José Gabriel Carrizo se percibe como la figura que podría cambiar la historia política del país. Aunque su candidatura a la Presidencia estará sujeta a los vaivenes del próximo congreso de su partido que se celebrará en mayo de 2022.

Rómulo Roux y Yanibel Ábrego tendrán que disputarse el liderazgo de Cambio Democrático (CD) para definir si el primero volverá a repetir como candidato a la Presidencia. El exmandatario Ricardo Martinelli tampoco tiene el camino libre y dependerá de los resultados del proceso judicial que se le sigue por los pinchazos telefónicos, apuntó.

P En algunas ocasiones usted se ha referido a la “crisis del régimen”. ¿Podría explicar a qué alude con esa expresión?

R Con mucho gusto. Entiendo por “régimen político” la forma en que se articulan los poderes del Estado para ejercer su dominio sobre la sociedad.

R En nuestro caso, el sistema que se instauró con posterioridad a la invasión yo lo defino como el de una democracia neoliberal de libertades recortadas. Ese sistema político se sostiene gracias a un poder ejecutivo presidencialista y de amplios poderes incontrolados, mayores incluso que los que detenta el presidente de Estados Unidos; un poder legislativo ampliamente corrupto y desvinculado de sus electores, expresivo de la grave crisis de representatividad que nos afecta; y un poder judicial controlado por la Asamblea de Diputados que es quien nombra y destituye a los jueces de la Corte Suprema de Justicia, lo que vicia completamente a dicho órgano. Este sistema ha entrado en una crisis irreversible por disfuncional y generador de graves e inevitables escándalos, además de haber perdido el consentimiento, es decir el apoyo de la ciudadanía. Su incontrolable corrupción los obliga a restringir cada vez más los derechos de la maltrecha democracia que tenemos. Ejemplos de ello es el haber declarado como reservados por 10 años los acuerdos del Consejo de Ministros, impedir que se puedan conocer las auditorías realizadas por la Contraloría General de la República, a menos que el contralor dé su previo consentimiento, y el escandaloso ataque a las libertades democráticas que recién realiza la Asamblea de Diputados cercenando las propuesta de la Comisión Nacional de Reformas Electorales, e introduciendo aberrantes artículos para garantizar su sobrevivencia.

P Entremos en política. ¿Cómo se percibe el escenario político para 2024?

R Es muy temprano aún para adelantar opiniones muy concretas, pero sí puede afirmarse, por como discurren los últimos acontecimientos, que será una lucha electoral encarnizada por capturar el botín del Estado, es decir por el control del presupuesto general de la nación, que es lo único que se pretende. Esas elecciones serán disputadas por partidos carentes de ideología, es decir, muy corruptos y clientelistas, cuyo único objetivo es el enriquecimiento personal de su dirigentes mediante el saqueo del presupuesto de la nación.

P ¿Ya podemos identificar las figuras presidenciales de las próximas elecciones?

R Los próximos años tendrán un discurrir muy complejo, lo que hace difícil identificar desde ahora los candidatos de la próxima elección. Todos, con excepción de José Isabel Blandón Figueroa, dependen de acontecimientos momentáneamente impredecibles. Si bien todo indica que por el PRD el candidato será José Gabriel Carrizo, su confirmación estará sujeta a los acuerdos finales a que se llegue en el congreso que celebrará el PRD el 15 de mayo de 2022. Por su parte, la candidatura de Rómulo Roux, por Cambio Democrático, será o no será según el resultado de la lucha de la diputada Yanibel Ábrego por arrebatarle en 2023 el liderazgo del partido. En cuanto a la candidatura de Ricardo Martinelli por su partido Realizando Metas, todo permanecerá en suspenso hasta conocer los resultados del juicio penal al que está sometido por el caso de las escuchas telefónicas ilegales. Los demás, por su tamaño, se asociarán con los partidos grandes, exceptuando al Frente por la Defensa de la Democracia, cuyo candidato estará por decidirse, y el caso de Ricardo Lombana, que muy probablemente no hará alianzas.

P Panamá se caracteriza porque sus partidos gobernantes no repitan. ¿Existen posibilidades de que se rompa ese mito?

R Todo pareciera indicar que la diputada Yanibel Ábrego, indiscutible dirigente de la bancada parlamentaria de Cambio Democrático, ya sea que logre o no arrebatarle a Rómulo Roux la presidencia del partido, hará alianza con el PRD o con Realizando Metas, dependiendo de la situación en la que se encuentre para entonces Ricardo Martinelli. Si su decisión fuese la de apoyar al candidato del PRD, deberíamos considerar la posibilidad de que el PRD rompa esa tradición electoral. A eso está apostando el PRD.

P ¿Hay alguna figura dentro del PRD que pueda suceder al actual liderazgo de Laurentino Cortizo?

R Todo indica que se trata de José Gabriel Carrizo el abanderado del PRD para las próximas elecciones, pero eso no estará asegurado hasta que no se cierren definitivamente los acuerdos que se realizarán en el próximo congreso de ese partido.

P ¿Ricardo Martinelli podría volver a conquistar el partido que fundó y que lo llevó a la Presidencia?

R El futuro de Cambio Democrático estará en manos de Rómulo Roux o de Yanibel Ábrego. Si ella alcanzara la presidencia del partido, Ricardo Martinelli saliera bien librado del juicio al que está sometido, Martinelli podría aspirar a una alianza con CD.

P ¿Cómo ve las posibilidades de CD de abanderar una candidatura en medio de la crisis interna y la amenaza de ser reconquistado por el expresidente Ricardo Martinelli?

R La amenaza inmediata de Rómulo Roux es la diputada Yanibel Ábrego. Si ella no lograra arrebatarle la presidencia del partido, Rómulo Roux será el abanderado de CD en 2024.

P ¿José Blandón logrará unir las corrientes internas de su partido y llevar nuevamente su partido a la Presidencia?

R No tengo la menor duda de que Blandón será el abanderado de su partido para 2024, aunque es muy temprano para saber si se unirá en alianza con otros partidos y qué lugar ocuparía en esa posible alianza.

P ¿Los nuevos partidos políticos qué papel jugarán en las próximas elecciones?

R A mi juicio, ninguno de ellos jugará un papel determinante, a menos que se produzcan acontecimientos en estos momentos imposibles de prever.

P ¿Usted cree que la convocatoria a firmar para convocar a una asamblea constituyente tendrá frutos?

R Si usted se refiere a la recogida de firmas para convocar a una mal llamada constituyente paralela, creo que resulta meridianamente claro que tal llamado ha resultado un absoluto fracaso. Y en gran parte ha sido así porque sus convocantes se reservan el decirnos qué es lo que proponen en concreto, y, por otra parte, porque se trata en verdad de un nuevo parche-reforma de la Constitución.

R Las constituyentes, tal como indica su nombre, no pueden estar reguladas por normas previas a su instalación, tal como ocurre con la denominada “paralela”. Lo que el país necesita es una constituyente originaria como han sido todas las anteriores desde 1904, y cuyo propósito debe ser un cambio de régimen político que responda a la ampliación de las libertades democráticas, devolviéndole a los ciudadanos su control sobre el poder, ese poder que ahora está secuestrado y por ello nos es ajeno. Esa tarea ciclópea solo podrá asumirla una nueva y refrescante organización política que entienda que la libertad y la igualdad son inseparables.