Cuando nos visitamos, resucitamos…

 Pascua 2017. Cuando nos visitamos. EspQuerida fraternidad…

La proximidad de la pascua, nos reúne y nos hace presente a nuestro querido hermano el P. François. Él nos decía que nuestra espiritualidad no es de resignación, sino de resurrección. Esas palabras suyas nos traen a la mente el recuerdo y presencia de Jesús: el resucitado, el viviente. Él es también el crucificado, el ejecutado por subversivo, sacado fuera de la comunidad en nombre del Dios de las autoridades religiosas del momento que le tocó vivir. Anunciar la vida, denunciar la injusticia, hacer real a Dios amigo de la vida que nos habita, tener como espiritualidad la resurrección, no siempre es fácil, pero siempre es posible. Hay que dejar de lado muchas falsas imposibilidades.

¿Qué es la encarnación?, aprendimos desde nuestra infancia, que Dios se hace como nosotros… por eso, en el ser humano, encontramos todo lo que Dios es… eso es lo que mucha gente descubrió en Jesús. Por eso, al hijo de María y de José, le ponen el nombre de Jesús que quiere decir: Dios salva… es verdad: Dios nos quiere salvados, resucitados, vivientes, amantes de la vida… también le ponen otro nombre muy hermoso: Enmanuel que quiere decir: Dios con nosotros… y así es, al lado de la persona humana de Jesús, sentimos que Dios está con nosotros… por eso, la encarnacion, es como una visita que Dios nos hace en la persona del Jesus que nos dice: levántate y anda, ve a la comunidad a vivir… que es como decir: resucita y ponte a comunicar en la comunidad la vida.. la visita, de verdad, es resucitadora y genera ganas de vivir.

Visitarnos… acercarnos al mundo del otro y, fruto del encuentro, hacer sentir el derecho a vivir en plenitud… es cierto que el mundo en el que vivimos, con todo lo que llamamos progreso, resulta hostil. Nada más salir a la calle lo podemos percibir… hay un enriquecimiento que nos encierra y hace creer que, si lo tengo todo, ¿para qué contar con los demás? Hay también un empobrecimiento galopante que nos hace sentir inútiles, sin derecho a la vida, unos nadies cualquiera… y es ahí, no en otro lugar, donde al visitarnos estamos viendo la realidad tal cual es y en ella hacer sentir al hermano, a la hermana, que de verdad otro mundo es posible… hay que salir de las cegueras, de los miedos, de las inutilidades que hemos asimilado quizás sin mucha conciencia y descubrir que la vida digna es un derecho y también una responsabilidad que asumimos. La visita es una espiritualidad de resurrección, nunca de resignados.

Visitarnos y compartir la vida, esa vida que es casa digna, calles transitables, escucha a las mujeres, relaciones de igual a igual, amar y ser amados, leyes al servicio de la vida, cuidado de la naturaleza, educación que hable de la historia real, no la que escriben los de siempre… visitarnos y coloquiar sobre nuestras dolencias, lo que de ellas aprendemos, la realidad de la salud, muchas veces convertida en negocio al servicio del lucro en vez de al servicio de la vida… y todo ello no para resignarnos, sino para contagiar ese sal fuera que Jesus decía a su amigo Lázaro y no sólo decirlo, sino ofrecer la mano, quitar las telas que nos atan y así comenzar a hacer el camino juntos…. Ese camino que no es correr para llegar primero, sino camino al ritmo humano, camino que nos humaniza.

Visitarnos para oírnos más y mejor, y así no dejarnos llevar por lo que dicen y poder captar en todo ser humano, en sus palabras que tienen el derecho a ser emitidas y escuchadas, las ganas de vivir que nada ni nadie ha quitado y que a lo mejor ni el mismo se ha dado cuenta… así él, ella, serán gestores, protagonistas de su historia y así haremos camino compartido, comunitario, descubriéndonos mujeres y hombres, iguales en dignidad, compañeros de existencia a quienes se nos ha confiado el cuidado de la convivencia con todo lo creado…

La visita nos invita a repensar nuestra historia, nuestras leyes, nuestras justicias, nuestras tradiciones, nuestras costumbres, nuestros miedos, nuestros prejuicios… también nuestra fe, el sentido de nuestro vivir y nuestro morir, el Dios en el que creemos… y desde ahí, trabajar día a día, para que todo esté al servicio de la vida en dignidad, en solidaridad con otros hermanos y hermanas, haciendo realidad el derecho a la tierra, al trabajo, al techo, al pan…

La visita es resucitadora… como Jesús y con él nos acercamos, nos visitamos para invitar a levantarnos y asumiendo nuestra historia ponernos en camino… la invitación de Jesús es para todos, para todas… por eso, como Frater, desde nuestra silla de ruedas, hemos de decir a las personas con discapacidad y a toda la sociedad: levántate, toma tu vida y caminemos juntos para que nuestra vida, la de todos, tenga más ganas de ser vivida, en plenitud de sentido… eso es pascua – pasar de la no vida a la vida – por eso es vida de resucitados.

Feliz pascua. Seamos pascua. Que nadie nos robe esa responsabilidad. No privemos a nadie de ese derecho.

EQUIPO NÚCLEO INTERCONTINENTAL 
Panamá-República de Panamá 
++507 6613 6443 
Correo electrónico: fratinter@gmail.com 
Miguel Ángel Arrasate 
Dominicos. 
Apartado postal: 0819-03312. El Dorado 
Panamá-Rep. De Panamá 

 

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