Escucha – Aconseja – Consuela

JS/230413
Céd. 8-161-364

Leyendo por aquí y por allá, me encontré hace poco con que Ignacio de Loyola sugiere unas cualidades que debe tener el superior religioso: debe ser el que escucha, el que aconseja, el que consuela. Trasladando situaciones, podríamos decir que así deben ser los obispos, así deben ser los párrocos, los pastores, los guías de las iglesias.

¿Qué experiencia tenemos –en las iglesias- de personas así? ¿Las hemos encontrado? ¿O más bien encontramos a aquel a quien “debemos escuchar”? Es cierto que normalmente recibimos consejos pero, ¿son realmente consejos? ¿O son mandatos y normas que meten miedo? ¿Nos consuela hablar con estos líderes religiosos o más bien quedamos preocupados, sobrecargados, temerosos?

Haciendo el traslado más allá, podemos pensar en los líderes comunitarios, dirigentes sindicales y ¿por qué no?, en los políticos. Y ahí nos topamos con un muro más fuerte y más grande que los que han construido y siguen construyendo entre Palestina e Israel, entre EEUU y México.

Los llamados dirigentes de este país, ¿escuchan al pueblo? Parece que no porque mientras discuten sobre ‘reformitas’ electorales, la gente se desespera porque no tiene transporte, se enferma porque no tiene agua potable, se intoxica por la basura (quemada o sin quemar), se siente burlada y engañada (sobre todo los ngäbe) por el gobierno, ve con tristeza que el campo cada vez produce menos.

¿Qué consejos le dan a la gente? Que no protesten en las calles. Que voten por mí o por el otro. Qué tengan paciencia (¡cuántas veces oímos esta palabra!) porque “ya viene” el Metro. Qué vendrán “mejores tiempos” conmigo. Que inviertan su dinero (¿cuál?) en bonos del Estado.

Peor aún: ¿qué consuelo recibimos? Que lo siento mucho porque la policía mató a su marido (¿en qué quedó Bocas 2010?). Que el país va a crecer 9%, ¿crecer para quién? Que nos haremos ‘ricos’ con el cobre y el oro de Petaquilla, ¿quiénes se van a hacer ricos? Que el otro año todos los estudiantes tendrán computadoras, ¿de qué sirven si hay hambre? Que en dos años tendremos Canal ampliado, ¿y para dónde se irá ese dinero?

Por lo visto habrá que proponer unos cursos intensivos (si es que existen) sobre cómo escuchar, qué aconsejar y de qué manera consolar, porque la gente se desespera y ojalá la “sangre no llegue al río”. ¡O nos humanizamos o nos morimos!

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Una respuesta a Escucha – Aconseja – Consuela

  1. Lorenzo dijo:

    Buena reflexión si se pone en el contexto político, económico, social o religioso, pero también es valido en lo personal si se intenta hacer esta praxis.

Gracias por su comentario

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