“Son mi sangre” / La demanda energética, los pronósticos y política del miedo / Sobre los acuerdos de San Félix-2011

Un sacerdote que trabaja en la Comarca Ngäbe-Buglé me contó que el lunes 6 se encontró una señora de unos sesenta años, que llevaba bastón, con su nieto de ocho al lado. Bajaba de una comunidad.

-“¿A dónde va, abuela?”

-“Al pueblo, mataron a un hermano mío”, contestó.

-“¿Hermano? ¿Quién?

-“El muchacho Jerónimo, el que mataron, es mi sangre también

Eso es lo que no ha entendido el gobierno. Los ngäbe hablan lenguaje claro, tienen dignidad, tienen identidad, luchan por la vida. El gobierno dice muchas mentiras, tiene intereses económicos y políticos ocultos, reprime, lucha por dinero. ¿Cómo se van a entender?

Se llegó a un ‘acuerdo-tregua’ el martes 7. Y nuevamente, dos versiones: “Es lo mismo que el año pasado”, dice el gobierno. “Esperamos que no mientan ahora”, dicen los ngäbe. ¿Qué hay de cierto en todo esto? ¿Qué fortaleza tiene el ‘acuerdo-tregua’?

1° Si los diputados y el gobierno hubieran escuchado y dialogado sinceramente, con los indígenas, no se habría llegado al cierre de calles y sus consecuencias. ¿Quién es el intransigente?

El gobierno no cumplió el espíritu del acuerdo de san Félix (feb. 2011) porque la hidroeléctrica del Tabasará siguió, con represión incluida y toda la desinformación posible; las concesiones de los Cerros Chorcha, Colorado, Tólica y Pelado siguen y pueden ser explotadas, según aceptó el ministro represor. ¿Quién es el que no quiere dialogar?

La rabia acumulada durante siglos ha salido a flote una vez más. La respuesta del gobierno fue la ignorancia, la desinformación (que si sabotaje, que si rehenes, que si ya cumplimos todo, que si quieren adueñarse del país…), el racismo, la represión, la muerte.

4° Los únicos grupos que, en la zona, acompañan a los ngäbe (iglesia católica, iglesias evangélicas, ambientalistas) fueron acusados de “carbonear”, cuando lo que estaban haciendo era ayudar, apoyar, acompañar, recoger heridos, dar de comer al hambriento, en una palabra, seguir el Evangelio.

5° El gobierno dice que las hidroeléctricas no van a afectar y que sería una catástrofe no desarrollarlas. Los ngäbe tienen delante las pésimas experiencias de las represas de Bayano y Valle Riscó. Tienen delante las amenazas de las represas de Bonyik, Tabasará, Cobre, etc. ¿Cómo confiar?

6° La tierra y el agua, se ha dicho hasta la saciedad, son fuente de vida, son lugares sagrados, no son mercancía. Este lenguaje no lo entiende el gobierno. ¿Podemos entendernos? No se trata simplemente de “deponer intereses de ambos lados”. La lucha por la vida no se puede poner a un lado.

Lo de la Asamblea se podría terminar en cinco minutos, si se aprueba lo siguiente: “Se prohíbe toda concesión actual y futura para explotar minas de metales en la Comarca Ngäbe-Buglé” y “Se prohíbe la construcción de hidroeléctricas en la Comarca Ngäbe-Buglé”. Lo demás, corre a cuenta de la Ley 10 y el Decreto 194 que reglamentan la Comarca.

¿Qué quieren los ngäbe? No quieren todo el país para ellos, como han dicho irresponsablemente algunos ministros y funcionarios.

Quieren respeto a su cultura, a su tierra, a sus recursos. Quieren tener un desarrollo integral, es decir, salir de la insultante extrema pobreza en que viven, tener soberanía alimentaria, usar los recursos en beneficio de las comunidades, tener una verdadera educación intercultural. Quieren que se erradique, de una vez por todas, el racismo rampante que hay en muchos estratos sociales…

¿Se va a lograr algo en la Asamblea? Perdonen, pero no le creo al gobierno y tampoco a los diputados. Perdonen mi pesimismo. Mi fe me invita a ser optimista, pero la realidad nos indica otras cosas. Ojalá me equivoque… por el bien del país.

Jorge Sarsaneda

Céd. 8-161-364

Sacerdote católico

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La demanda energética, los pronósticos y política del miedo  

Juan Jované (opinion@epasa.com)

ECONOMISTA

Quienes por cualquiera de los medios de comunicación le dimos seguimiento a la reciente discusión sobre las hidroeléctricas presenciamos, con no poco asombro, un extraño y bizarro espectáculo. En el mismo, un grupo de burócratas, arropados en una supuesta aureola de neutralidad científica, amenazaban abiertamente a la población con una especie de catástrofe universal si no se aceptaba a pie juntillas la posición del gobierno de turno en relación al tema en discusión. La política del miedo se estaba utilizando como instrumento político. El drama de todo esto es que la calidad de algunos de los documentos de base para las proyecciones carecen, a nuestro juicio, del suficiente valor científico.

Como economista con formación y práctica en la econometría, me di a la tarea de analizar los documentos relacionados con la proyección de la demanda energética, encontrando serias dificultades en los mismos. Para comenzar, se utilizó una proyección lineal, la más sencilla de todas, pero también la que, generalmente más se aleja de las realidades complejas del mundo real.

En un plano más técnico, violando el criterio de las ciencias sociales, donde se usa un nivel de significación del 5%, esto es 2.5% de error por cada cola, los proyectistas gubernamentales elevaron este nivel hasta el 10%, con lo que el error admisible por cola se incrementó hasta el 5.0%.

Lo importante aquí es que de, haberse utilizado el nivel de significación que normalmente se admite en las ciencias sociales, se habría descubierto que, científicamente hablando, algunas de las variables aceptadas en las ecuaciones como válidas deberían haber sido excluidas. En el campo de las pruebas para asegurar la calidad de los pronósticos también se observaron importantes errores y omisiones.

Entre los errores se destaca el hecho de que habiendo variables rezagadas entre las variables explicativas, como sabe cualquier estudiante del curso básico de econometría, no se debió utilizar la prueba de Durbin – Watson, sino la llamada Durbin–h, lo que introduce reservas en relación a la validez de los pronósticos presentados.

Así mismo, se omitieron pruebas importantes como son las que tienen que ver con el fenómeno de la heterocedasticidad y de consistencia de los parámetros. Lo peor del caso es, sin embargo, que no se hizo una adecuada relación entre el estilo de desarrollo económico propuesto y el pronóstico de la demanda por electricidad. Esto es importante, ya que, por ejemplo, un desarrollo centrado en la minería a cielo abierto, como lo propone el gobierno de turno, es mucho más intensivo en el uso de electricidad que cualquier otro modelo más centrado en la sostenibilidad ambiental.

En todo caso, los técnicos gubernamentales cometieron un error al no recocer con Ghandi que el amor a la verdad nos debe hacer cautelosos. La utilización de la política del miedo, si bien puede parecer útil a quien persigue fines inmediatos, lo cierto es que a largo plazo solo da origen a una desconfianza social generalizada que para nada ayuda a un desarrollo democrático con justicia social y sostenibilidad ambiental.

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Sobre los acuerdos de San Félix-2011
EDUARDO A. ESQUIVEL R.
2012-02-07 — 12:00:00 AM — El acuerdo de San Félix, firmado por el presidente Martinelli hace un año en la Iglesia del pueblo, dice textualmente en la parte en referencia que el gobierno se compromete a: ‘Crear una ley que prohíba explícitamente la exploración y explotación de la minería en la Comarca Ngäbe-Buglé y la protección de los recursos hídricos y ambientales de la Comarca Ngäbe-Buglé y campesina’.

Recientemente, el Punto 5 de la Ley Minera en discusión en la Asamblea de Diputados es eliminado, por considerarlo inconveniente. Se alega que se retira porque es el único punto que no fue consensuado por las partes, pero resulta que es el punto más importante de la Ley. Prueba de ello es que las protestas se inician, precisamente por el retiro de este punto por diputados del oficialismo.

Este polémico punto 5, detalla lo acordado en San Félix, pero a mi parecer, exagera al exigir que se suspendan los proyectos hidroeléctricos que ya están en construcción en la Comarca, y las concesiones mineras e hidroeléctricas fuera de la Comarca. Sin embargo, la ‘protección de los recursos hídricos y ambientales en la Comarca’ se refiere explícitamente a las minas y las hidroeléctricas. Proteger los recursos hídricos no es poner un guardabosques de la ANAM a cuidar un río. No creo que nadie crea que al construir una hidroeléctrica se esté ‘protegiendo’ los recursos hídricos y ambientales, obviamente es todo lo contrario, debido al enorme impacto ambiental que causa.

Pero buscando un punto intermedio aceptable, se podría acordar cancelar todos los proyectos o concesiones mineras o hidroeléctricas que aun estén en papel, o sea que no se hayan empezado a desarrollar físicamente, en la Comarca.

El argumento de que si no construimos las hidroeléctricas va a haber una catástrofe energética en el futuro, es discutible, si vemos que actualmente, solo en Chiriquí hay 25 concesiones para hidroeléctricas con una producción de cerca de 700 megavatios. El consumo de todo el país es de poco más de 700 megavatios. Esto sin contar con las hidroeléctricas que ya están funcionando y el suministro de las fuentes alternas de energía eléctrica (Eólica, Solar, etc.). Las hidroeléctricas en funciones y concesionadas en el país, a la fecha, producirían teóricamente tres veces lo que consume Panamá. Nuestro país no tiene industria pesada, una industria liviana pequeña, una de las poblaciones más bajas de América, por lo que el suministro de energía eléctrica no debía ser un problema.

En todo caso, si se presenta algún problema de este tipo, sería a mediano y largo plazo, y correspondería al pueblo y gobierno de esa época, decidir su destino.

Corresponde a este pueblo y este gobierno de ahora, resolver los problemas a corto plazo, como la seguridad con los alimentos, agua, salud, seguridad, educación, en equidad y paz.

*MAGÍSTER Y CONSULTOR AMBIENTAL.

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Una respuesta a “Son mi sangre” / La demanda energética, los pronósticos y política del miedo / Sobre los acuerdos de San Félix-2011

  1. paul dijo:

    Estimados Sr protectores del medio ambiente ..
    les doy la razón…

    pero la solución a todo este problema energético lo tenemos nosotros ..

    Podemos producir 100 MW hora por cada provincia ..
    pero el gobierno no nos escucha..

    saludos
    Paul..

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